El precio de la libertad y la democracia (y II)

De: mateocabello

06 03 pm

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Categoría: Fotografía

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Es en estos cementerios militares donde uno se da cuenta que la guerra, cualquier guerra, no es otra cosa que una enorme suma de tragedias personales. Un lugar en donde las frias estadísticas dejan paso a personas con nombres y apellidos. El soldado de repente pasa de ser una cifra a persona completa: un ser vivo irrepetible, con unos padres, unos hermanos, una novia quizás, amigos con los que no volverá a jugar…

Alguien dijo una vez que los cementerios militares son la mejor lección de paz, y yo estoy completamente de acuerdo. Paseando por ellos uno no puede dejar de pensar en la inutilidad de tanta muerte, en el desperdicio de vidas, de ilusiones, de sueños…

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