El cisne negro

De: mateocabello

09 14 am

Etiquetas:, ,

Categoría: Fotografía

2 comentarios

Apertura:f/7.1
Distancia focal:300 mm
ISO:200
Obturación:1/160 segundos
Cámara:Canon EOS 350D DIGITAL

Una de las cosas interesantes de la fotografía es que te permite manipular la realidad. La vista nos engaña mucho más de lo que creemos y a menudo vemos, o pensamos que vemos, cosas que no suceden de verdad. A ello ayuda que el cerebro humano es una máquina de buscar soluciones, de generar respuestas, de establecer relaciones causa-efecto. Dicho de otra forma, la función del cerebro es interpretar la realidad y lo hace constantemente en base a la información almacenada, a la experiencia pasada. Si le preguntamos a 1000 personas que ocurre cuando empujamos hacia fuera un boligrafo que está en el borde de una mesa, las mil personas nos dirán que el bolígrafo caerá al suelo. Y tendrán razón. Para ello se basan en su experiencia: han comprobado un millón de veces que la ley de la gravedad funciona siempre. Dicho de otro modo, la experiencia pasada, procesada por el cerebro, les está ayudando a explicar lo que va a pasar en el futuro.

Pero las cosas no siempren funcionan así. Imaginemos la situación de un pavo una semana antes de Navidad. Si el pavo pudiera hablar diría que sus amos son fantásticas personas que todos los días se preocupan de que no le falte comida, ni de que esté calentito y bien cuidado. En base a su experiencia pasada, es imposible que al pavo se le pueda pasar por la cabeza que un par de días antes de Navidad… zas! pavo al horno un par de días después… Esto es lo que se llama la Teoría del Cisne Negro  y explica cómo cosas que son altamente improbables sin embargo condicionan nuestras vidas de una forma brutal. Cosas imprevisible, sobre las que no tenemos ninguna información previa ni control, y por tanto no sólo nos pillan totalmente desprevenidos, sino a las que además no somos capaces de encontrarles respuestas lógicas porque el cerebro no tiene suficiente información. A este respecto, hay un magnífico libro de Nicholas Taleb al respecto que se llama “El Cisne Negro: el impacto de lo altamente improbable”. Es un libro de economía pero tiene multitud de detalles y ejemplos sobre la vida cotidiana, lo que lo hace una lectura muy amena y entretenida.

Todo esto viene a cuento por la imagen que traigo hoy. Una mujer en primer plano, un hombre atrás, difuminado, con la cabeza agachada. Ella con cara compungida, seria. ¿O es una cara de revancha?  Una mano en la cara, tapándose medio rostro. ¿Por qué lo hace?

¿Y si dijera que lo que ocurrió es que cinco segundos antes de tomar la foto esta pareja había estado discutiendo a gritos delante de todo el mundo? Podría decir que ella hizo ademán de irse, de alejarse, y él la agarró para impedirlo. Las gafas de ella cayeron al suelo. Él rapidamente se agachó a recogerlas, y le pidió perdon. Ella cogió sus gafas de nuevo, tomó aire, y con una voz más tranquila le dijo que se iba. No dijo adonde, él no hizo preguntas, pero se quedó completamente abatido. Ellá se dió la vuelta, y mientras se ponía las gafas esbozó una medio sonrisa.

¿Verdad que, a la vista de la foto, esta parece una explicación razonable?

Si le mostráramos la foto a 20 personas, de una forma descontextualizada, sin más información adicional, y les pidiésemos que la interpretaran, estoy seguro de que muchas de ellas también hablarían de desamor, de separación, de ruptura. Alguien seguramente incluso hablaría de agresión y violencia. Y darían este tipo de respuestas porque es lo que imagen parece indicar. Y encima está en blanco y negro, lo que le añade un punto de dramatismo y crudeza.

Estamos tan acostumbrados a interpretar la realidad que a poco que nos dan una imagen adecuada, nuestro cerebro hace el resto y genera la respuesta más lógica en base a los datos acumulados.

Pues bien, yo estaba allí y os aseguro que lo que realmente ocurrió NO tiene nada que ver ni con lo que he contado antes de la discusión ni con la imagen de separación que transmite la fotografía… Lo que ocurrió de verdad lo contaré otro día…

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2 comentarios el “El cisne negro”

  1. Mateo, a mi esta imagen no me sugiere violencia, aunque si ruptura…imagino al chico destrozado porque su novia lo ha dejado, no por falta de amor, sino porque va en busca de un sueño, y para conseguirlo tenía que sacrificar su relación. Ella se aleja, sonríe aunque con cierto dolor, porque con esta
    decisión supone un paso hacia la consecución de su sueño.

  2. La foto en blanco y negro es magnífica, creo que los rostros se te dan muy bien porque son capaces de agitar tu mente y sugerirte historias. No sé por qué tu relato y la foto me han recordado alguna película de los hermanos Cohen que también utilizan el blanco y negro. Te felicito por la foto, pero también por el relato.


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